• Delegadas españolas en la Asociación Europea de Estudiantes de Odontología (EDSA)

Nina Kosarevic y Laura Olivo Guerrero

  • 30 de Jun, 2015

¿Qué funciones tienen ustedes en la Asociación Europea de Estudiantes de Odontología (EDSA) como delegadas de la ANEO? 

Nina Kosarevic. Nuestra labor principal es informar al resto de los delegados y los participantes acerca del estado de las universidades españolas en estos momentos. Comentamos, por ejemplo, los proyectos y las actividades llevados a cabo durante el año y la participación de los estudiantes en las asociaciones y en sus acciones, entre otros temas. Además, como delegadas, tenemos un compromiso con la EDSA y sus componentes, de tal forma que, en cierta manera, estamos obligadas a colaborar en todos los proyectos que se lleven a cabo durante el año. 
Además de la labor de delegado, también podemos formar parte del comité de la EDSA o podemos participar como un officer. Los primeros se encargan de supervisar los congresos y los convenios con otras entidades, mientras que los segundos –lo que era yo el año pasado– nos encargamos de organizar proyectos; tales como el Smile Project, que realizamos entre la Universidad de Valencia y la Universidad Europea de Valencia en 2014. 
 
¿Por qué es importante para los estudiantes españoles tener representación en asociaciones europeas como la EDSA?
Laura Olivo. Es muy importante que tengamos representación en esta entidad, porque durante las reuniones hablamos de los problemas que tenemos en común todos los estudiantes europeos. Cada delegado expone y explica su problema al resto de los oyentes, de tal forma que intentamos encontrar soluciones a través del trabajo en equipo. Un ejemplo de ello sería la sobrepoblación de odontólogos que tenemos ahora en España, como también sucede en otros países. Esto se debe a no tener un control sobre las universidades a través de los conocidos numerus clausus. Así, desde la EDSA se está llevando a cabo un estudio de la cantidad de estudiantes, tanto nacionales como extranjeros, que hay en todas las universidades, ya sean privadas o públicas, de cada país europeo. Con este trabajo podremos llegar a comparar la cantidad de odontólogos que se gradúan en cada una de las universidades y su relación con respecto a la población que hay en su respectivo país. 
 
¿Cuáles son los temas más relevantes que se debaten en estos momentos en la EDSA? 
Nina Kosarevic. Los temas principales se dividen en función de su carácter: académico, político, de voluntariado, de intercambios, sobre los campamentos de verano y acerca de nuestra revista. 
Así, en el plano académico nos interesa la educación que están recibiendo los estudiantes europeos, la cual debe ser de calidad y lo más práctica posible. Por ejemplo, debatimos cuál es la mejor opción con respecto a la duración de la carrera, si es suficiente con los cinco años actuales o si es mejor seis años, y si se incluye demasiada carga docente médica. 
En el plano político intentamos mantener las relaciones que se han establecido con otras instituciones, como la ADEE (Asociación para la Educación Odontológica en Europa), el CED (Consejo Europeo de Dentistas), la FDI (Federación Dental Internacional) o la IADS (Asociación Internacional de Estudiantes de Odontología), entre otras. 
Actualmente, estamos trabajando con la ADEE en la organización de nuestro congreso de verano, que tendrá lugar en Hungría. El año que viene será en Barcelona.  
Por otra parte, es muy importante nuestra colaboración con el CED, porque es un organismo conectado con el Parlamento Europeo, y es ahí donde se preparan muchas regulaciones que nos afectan directamente. 
En el apartado de voluntariado, fomentamos entre los asistentes la participación en nuestros programas de voluntariado en países como la India o Tanzania. Además, estamos buscando nuevos lugares en los que poder ayudar a los niños más desfavorecidos. 
En el ámbito de los intercambios, desde la EDSA se promueve el intercambio de estudiantes entre las universidades europeas. Se trata de periodos de una semana, en la que los estudiantes asisten a las clases teóricas y prácticas con sus colegas de otra universidad. 
Respecto a los campamentos de verano, éstos se realizan cada año en las cuidades de Sliema (Malta) y Dubrovnik (Croacia). 
Por último, nos ocupamos también de la elaboración de nuestra revista, con dos ediciones al año: en primavera y en otoño. A través de esta publicación, se intenta informar al máximo número de estudiantes de las diferentes universidades europeas sobre los temas tratados y les invitamos a que participen con nosotros en alguna de las actividades que proponemos. 
 
Comentaban que existe preocupación en Europa por la plétora profesional que se está produciendo en España. ¿Cómo se afronta esta cuestión? 
Laura Olivo. La plétora profesional es un problema que no sólo concierne a España, sino también a otros países. Esto se debe principalmente a que muchos de los nuevos dentistas dejan su país de origen, en este caso España, para buscar trabajo en alguna ciudad europea, limitando así las posibilidades de empleo a los recién graduados de ese otro país. Por otro lado, con respecto a los estudiantes, al no haber un número limitado de alumnos por año, muchos jóvenes de países vecinos, como Portugal, Francia o, sobre todo, Italia vienen a España a estudiar. De tal forma que al terminar sus estudios regresan a su país para ejercer nuestra profesión. 
 
¿Se produce una situación similar de plétora en otros países de nuestro entorno?
Nina Kosarevic. También existe una oferta masiva de odontólogos en otros países. Es lo que podríamos definir como la "burbuja" de dentistas, tanto de estudiantes como de titulados. Sin embargo, en ningún país se alcanza la envergadura de España. 
Por ello, en la última reunión de la EDSA celebrada en Estambul (Turquía) se habló de este tema con el vicepresidente del Consejo Europeo de Dentistas (CED), el doctor Wolfgang Doneus, y con el presidente de la Asociación para la Educación Dental Europea, Damien Walmsley. No nos pudieron facilitar ninguna solución en concreto, pero sí ciertas ideas en las que estamos trabajando, en colaboración con todos los delegados, para intentar introducir cambios en el marco de los numerus clausus. 
 
¿Qué soluciones se plantean desde la EDSA para esta problemática de la plétora? ¿Tendría sentido un numerus clausus europeo tal y como propone la FEDCAR (Federación Europea de Autoridades Competentes en Odontología)? 
Nina Kosarevic. Ahora mismo no tenemos una solución a este gran problema. Incluso sabemos que la solución en todo caso no está en nuestras manos. Aun así, somos totalmente partidarios de los numerus clausus, ya que esto significaría ponerle freno a la fábrica ilimitada de dentistas que se está llevando a cabo. Además, la presión que noso­tros ejerzamos como estudiantes o profesionales a otras instituciones es lo que hará que las personalidades de las altas esferas tomen consciencia de lo que está sucediendo en Odontología, no sólo en España sino en toda Europa. Así se podrán llevar a cabo aquellas medidas necesarias para que esto no siga ocurriendo. 
 
Desde su punto de vista, ¿el numerus clausus funciona adecuadamente en los países europeos en los que está implantado? 
Laura Olivo. En aquellos países que tienen numerus clausus, como Suecia o Alemania, al estar controlada la cantidad de estudiantes que pueden entrar cada año en un nuevo curso de Odontología, no existe esa superpoblación de dentistas como la que tenemos aquí. Sin embargo, en muchos países de Europa todavía no se ha establecido un límite, de tal forma que el único filtro para entrar en la carrera es pasar un examen, lo que equivaldría a nuestra PAU (Prueba de Acceso a la Universidad).
 
¿Cómo se ve en la EDSA la emigración de los graduados españoles? ¿Puede crear problemas a otros países europeos? 
Nina Kosarevic. En la EDSA pensamos que, de momento, la emigración española no significa un gran problema, porque todavía hay ciertos países en Europa en los que hay una demanda de personal para los servicios de salud, como ocurre en algunas partes de Inglaterra. Sin embargo, un factor muy importante a tener en cuenta es el idioma, sobre todo el inglés. Para poder ir a trabajar al extranjero es indispensable tener un buen nivel. Sin duda, es uno de los puntos que hay que mejorar en España y se debería fomentar desde la Universidad. Por otro lado, hay que tener en cuenta que no todos los graduados van a trabajar en una clínica, ya que pueden elegir el camino de la docencia y convertirse en profesores o decantarse por la investigación. Aún así, somos conscientes de que este problema puede agravarse si no se limitan las plazas de los estudiantes. 
 
A su juicio, ¿está suficientemente unificado el título de Odontología que se imparte hoy en Europa? 
Laura Olivo. Hace varios años se implantó en España el llamado Plan Bolonia, el cual consistía en la adaptación y la unificación de criterios educativos en todos los centros europeos. Esto iba a facilitar el programa Erasmus, ya que, con un plan de estudios similar en los países europeos, no habría ninguna complicación en que los estudiantes hicieran intercambios con otras universidades. Sin embargo, queda demostrado que más allá de la teoría esto no ha llegado a la práctica. 
Actualmente, el título de Odontología que se ofrece en algunos países, como es el caso de España, tiene una duración de cinco años, de los cuales los dos primeros son de Medicina general, muy poco centrados en la cavidad oral y con una gran carga teórica; mientras que los tres cursos siguientes sí están totalmente enfocados en la formación de un dentista y todo lo que atañe al aparato estomatognático. Por otro lado, hay países, como por ejemplo Italia, en los que la carrera dura seis años, siendo los tres primeros muy similares a los dos nuestros de Medicina general; mientras que en los tres últimos, aunque se centran en la cavidad oral, las horas prácticas son mucho menores. Sólo comparando las situaciones de España e Italia se puede ver reflejada la desi­gualdad de la enseñanza dentro de un mismo título. 
Esto ha provocado que a la hora de hacer los intercambios mediante una beca Erasmus en muchos de los casos haya que añadir un año más para la obtención del título. Las asignaturas que se cursan en cada año no son las mismas en los diferentes países. De tal forma que, cuando vas a escoger las asignaturas, muchas de ellas se solapan y debes elegir entre las que quieres cursar en ese año de intercambio y las que estudiarás cuando regreses a tu ciudad, provocando ese alargamiento del tiempo. 
En suma, considero que no está suficientemente unificado el título de Odontología en Europa. No sólo por las diferencias de carga teórica y práctica que hay entre las distintas universidades, sino también por los años de estudio, que varían de un país a otro, y las asignaturas que se cursan en cada Estado. En mi opinión, se debería conseguir el objetivo por el cual se implantó este sistema: asegurar una enseñanza de calidad unificada en todas las universidades europeas. 
 
También en Europa hay grandes diferencias en la formación continuada. En algunos países es obligatoria, mientras que en España y otros países no es así. ¿Sería necesario este paso para la mejora formativa de los profesionales españoles? 
Nina Kosarevic. En la EDSA pensamos que no es preciso que la formación posgraduada sea obligatoria. Sin embargo, no cabe duda de que cursar una formación después de graduarse va a mejorar los conocimientos de cualquier profesional. Es más, es indispensable en un carrera como la Odontología estar en continua formación, debido al avance de la ciencia y las nuevas tecnologías. 
 
¿Qué acciones de divulgación tiene la EDSA para darse a conocer entre los jóvenes?
Laura Olivo. Para darnos a conocer, nuestra baza principal son los delegados, quienes se encargan de informar a sus compañeros de facultad mediante charlas sobre la existencia de la EDSA. Además, en sus universidades se reparte la revista oficial. Asimismo, tenemos nuestra página web (www.edsaweb.org) y una página en Facebook (www.facebook.com/edsaweb). Por otro lado, cada congreso tiene su propia página web, que se crea tres o cuatro meses antes de la inscricipcion. El último, como ya hemos comentado, fue en Estambul. 
Desde aquí queremos invitar a todos los interesados en la EDSA a que participen en las próximas reuniones. Tendrán lugar en Szeged, Hungría, del 23 al 30 de agosto de este año (www.edsaszeged.com); y en Coimbra, Portugal, del 28 de febrero al 6 de marzo de 2016.

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