• "El paro preocupa, pero lo que más nos inquieta a los jóvenes es la precariedad laboral"

Doctor Pedro Molinero Mourelle

  • Miembro de la Vocalía de Jóvenes Dentistas del COEM
  • 01 de Sep, 2016

Miembro de la Vocalía de Jóvenes Dentistas del COEM

¿Por qué entró a formar parte de la Vocalía de Jóvenes Dentistas del COEM?
Acabé la carrera hace un año y no tenía experiencia en lo relacionado con la vida colegial, sin embargo era un aspecto de la profesión que siempre me había llamado la atención. Pertenezco a una familia de dentistas de varias generaciones –abuelo, madre, tía y prima– y quizá por eso he pensado desde joven que el colegio está para servir a la profesión.
Mi integración en la Junta de Gobierno como vocal supernumerario se debe a la intermediación del doctor Eugenio Grano de Oro, al que me ofrecí para colaborar en lo que se precisara cuando conocí quienes integraban el equipo del doctor Antonio Montero. A ellos les pareció bien mi ofrecimiento y formamos la Vocalía de Jóvenes Dentistas, donde están también los doctores Carlos Guzmán Garrido, Marta Martínez Celorrio y César Martínez Rodríguez. Somos un equipo y funcionamos como tal, aunque yo desempeñe el papel de representar a los jóvenes en las reuniones de la Junta.

¿Qué acciones específicas plantea el COEM para los jóvenes?
Las elecciones fueron en febrero y hasta la fecha hemos desarrollado dos actos específicos para jóvenes: un foro sobre los posgrados de las universidades que imparten Odontología en Madrid y una reunión con los representantes de los estudiantes de Odontología. Han sido convocatorias interesantes, pero también nos han servido para darnos cuenta de lo difícil que es atraer a los jóvenes al colegio. Tenemos toda la ayuda de la Junta para este cometido y en ello vamos a trabajar sin descanso, porque queremos una relación fluida con los jóvenes. Por ejemplo, pensamos que sería oportuno tener reuniones periódicas con los representantes de los estudiantes de las universidades que imparten Odontología en Madrid. Recientemente se ha incorporado la doctora Paloma Alférez como colaboradora de la vocalía, lo que nos servirá para mejorar la fluidez de las relaciones con el Consejo General de Dentistas, donde ella es representante de los jóvenes, así como para aportarnos su valiosa experiencia.

¿Por qué son reticentes los jóvenes a las propuestas del colegio?
Los estudiantes del grado o de los diferentes posgrados están volcados en sus estudios e incluso muchos de ellos los combinan con trabajo, por lo que entiendo que es difícil sacar tiempo para asistir a un acto del colegio. Sin embargo, lo que se ofrece desde un colegio es tan importante que es fundamental estar al corriente de todo ello para aprovecharlo. Desde nuestra vocalía de jóvenes debemos explicar por qué es importante recurrir a los medios colegiales, ya que está en juego nuestro futuro.
¿Es la formación el gran atractivo del colegio para los jóvenes?
Sin duda alguna es uno de ellos. Los jóvenes, hayamos terminado el grado o no, estamos inmersos en un periodo eminentemente formativo. Los cuatro miembros de nuestra vocalía estamos estudiando posgrados y todos creemos que es básico formarse de una u otra manera después del grado. Tanto los propios profesores como otros profesionales con más experiencia nos lo aconsejan. Es más, si analizamos la trayectoria de los profesionales que trabajan mucho y muy bien, todos coinciden en haber tenido una formación de tres o cuatro años después del grado.
Cuando acabamos la carrera tenemos un título que nos habilita para trabajar en todos los aspectos de la Odontología, pero todos somos conscientes de que nuestra capacidad es limitada.

¿En el ciclo formativo del colegio hay alguna propuesta específica para los jóvenes?
El programa formativo del COEM es excelente, y eso teniendo en cuenta que no somos un centro formativo ni es nuestro cometido principal, pero asumimos que el colegio debe trabajar también para la actualización de los conocimientos de los profesionales. Respecto a los jóvenes, ellos tienen acceso a toda la oferta formativa, pero es cierto que debemos encontrar una fórmula exacta que encaje perfectamente con las necesidades formativas de los jóvenes. Para un estudiante de grado o posgrado tener a su disposición una clase magistral de una gran figura de la profesión está muy bien, pero posiblemente es un ejemplo que está lejos de nuestra realidad. Nosotros queremos saber dónde estamos y adónde podremos llegar en un periodo de cinco años. Los jóvenes necesitamos metas accesibles. Por este motivo, desde el COEM ya estamos estudiando organizar unas jornadas con ponentes jóvenes y que estén vinculadas a los másteres que se ofrecen hoy en Madrid, explicando casos clínicos que nosotros podamos asumir. Barajamos que sea un simposio de uno o dos días y posiblemente en los años en los que no tenemos nuestro congreso bienal.
La actual comisión científica quiere que el colegiado se mantenga formado y al día. El doctor Eugenio Grano de Oro siempre nos lo recuerda: “El colegio no puede obligar a nadie a formarse, pero entre sus labores está la de facilitar que el colegiado esté lo mejor formado posible”.


En los últimos tiempos el COEM ha firmado convenios con varias universidades ¿Qué tipo de relación se busca?

Hay una comisión de facultades dentro del COEM y estamos convencidos de que el camino es la colaboración, tanto de nosotros con ellas como entre ellas mismas. A todos los que de una u otra forma somos estudiantes nos parece asombroso la poca unión existente entre las diferentes universidades. Se ha hecho un proceso llamado Bolonia que pretendía asegurar que la formación tuviera unos aspectos globales y que esto facilitara la movilidad de los profesionales, pero detectamos que no está siendo tal y como se esperaba en un principio. Cuando trabajamos juntos varios dentistas formados en diferentes centros no detectamos grandes diferencias de conocimientos, pero seguimos viendo que los planes de estudio de cada facultad están definidos según sus prioridades y cuando hay que hacer traslados es difícil equipararlos. Si el resultado es prácticamente el mismo, ¿por que hay tanto interés en seguir caminos distintos?


¿Valora el colegiado el trabajo de las entidades colegiales?
Es difícil hablar en general de todo un colectivo, pero seguramente no. Yo mismo desconocía la intensidad del trabajo que realiza el COEM hasta que he estado dentro. Un ejemplo: la Junta se reúne todos miércoles a las ocho de la tarde y no nos vamos nunca antes de las 12 de la noche. Todos los miembros se esfuerzan en sacar proyectos adelante, solucionar conflictos, aprobar nuevas medidas, mejorar las relaciones con otros agentes, etcétera.
El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la Primera Región es una entidad cercana y siempre dispuesta a escuchar. Todos los que trabajamos en él estamos a disposición de nuestros compañeros.
Sin embargo, entiendo que haya colegiados que ven que los problemas se repiten año tras año y no se encuentran soluciones, pero generalmente se refieren a aspectos en los cuales el colegio no tiene competencias. Los últimos escándalos de Funnydent o Vitaldent han supuesto cientos de reuniones, llamadas, negociaciones o comparecencias ante los medios de comunicación, y todo ello sin tener capacidad real de solucionar el problema de raíz. Entiendo que el colegiado pueda molestarse cuando ve cosas de este tipo, pero el colegio muchas veces sólo puede presionar a las autoridades para que se produzcan los cambios legislativos oportunos que eviten estas situaciones.

La demanda del numerus clausus es ya un clásico entre los jóvenes, pero ¿qué otras inquietudes se plantean desde la vocalía de jóvenes?
El numerus clausus siempre ha estado sobre la mesa de debate, pero creo que es una meta muy lejana. He estudiado en un centro privado y sería hipócrita por mi parte criticar su existencia, pero coincido en que se deben controlar mucho más las plazas que se ofrecen en cada promoción. No obstante, también debemos mirar a nuestro alrededor y comprobar cómo están otros profesionales. Tengo amigos ingenieros o arquitectos y cuando conocen nuestros niveles de paro no dan crédito y sienten verdadera envidia. Por otra parte, cada vez está pasando más que graduados en Odontología no trabajan de dentistas, sino dentro de empresas fabricantes o distribuidores de equipamientos dentales. Sucede en otras profesiones y nos guste más o menos no creo que seamos una excepción.
En cualquier caso, nuestro reto actual son aquellas clínicas que se están disfrazando de centro formativo para aprovecharse del recién graduado y, a la vez, ofertan tratamientos supuestamente baratos o con grandes descuentos para atraer a los pacientes. Es un tipo de negocio dental en el que se han unificado todos los engaños posibles: se aprovechan de las necesidades de formación de los jóvenes para hacerles trabajar sobre pacientes en condiciones más que dudosas.

¿Sabe el joven colegiado las condiciones contractuales que debe exigir cuando accede al mercado laboral?
En la facultad nos enseñan a ser dentistas, pero no se nos explica qué condiciones laborales debemos tener cuando trabajamos como autónomos o como asalariados. Seguramente tengamos que organizar algún acto periódico para abordar este asunto, aunque el Departamento de Asesoría Jurídica del COEM está siempre a disposición de todos los colegiados.
Considero que estamos en un momento de cambio en cuanto a la estructura empresarial de las clínicas, porque en poco tiempo hemos pasado de ser mayoritariamente autónomos a asalariados. Este cambio requiere una adaptación que no está siendo fácil, sobre todo por el desconocimiento y porque hay quienes lo intentan aprovechar a su favor.


¿Hay datos de paro?
Es variable, pero suele rondar el diez por ciento entre los recién graduados. Acabé el año pasado y entre mis compañeros de promoción veo que, como media, uno de cada diez no trabaja por unas razones u otras. En esta profesión ya no se ejerce inmediatamente nada más terminar la carrera, pero sí es cierto que con un poco de tiempo y siempre después de buscar bastante se encuentra un trabajo. Ahora bien, las condiciones laborales no tienen nada que ver con lo que fue esta profesión hace años. Las grandes nóminas no están al alcance de los jóvenes, ni mucho menos. En Odontología está pasando como en otras muchas profesiones: lo habitual son bajos salarios, muchas horas de trabajo y la necesidad de seguir formándote para diferenciarte. No somos una excepción.
El paro preocupa, pero lo que más nos inquieta a los jóvenes es la precariedad laboral. No es casualidad que todos intentemos formarnos en posgrados o cursos de todo tipo para diferenciarnos del resto, al igual que no es casual que muchos de nosotros pensemos en la emigración a otro país como una buena salida, pese a que sacrifiquemos por ello estar con la familia o con los amigos.

Si quieres compartir...   

Para escribir un comentario debes ser usuario registrado. Inicia Sesión con tu usuario y contraseña o Regístrate.