Doctor José Carlos de la Macorra

  • 02 de Ene, 2017

¿Por qué ha decidido presentarse a la reelección?
Porque los proyectos que había empezado no los había acabado. Los procesos en esta universidad, como pasa en todas, son largos; las tomas de decisiones son muy debatidas en diferentes estamentos y no son rápidas.
Cuando accedí al cargo hace cuatro años, planteé un proceso de renovación del centro que todavía no ha finalizado. En este tiempo hemos tenido que lidiar con unas circunstancias difíciles, sobre todo en cuanto a cómo nos ha afectado la crisis económica y la reestructuración universitaria.
Estamos sujetos a las circunstancias y nuestra adaptación a ellas implica que no siempre se puedan completar los proyectos según estaban planificados.
En el plano personal, a la hora de optar a un cargo de tanta responsabilidad como es éste siempre surgen dudas, porque te planteas si todo lo que haces es positivo o si lo puedes hacer mejor. Lógicamente, mi candidatura la sopesé con mi equipo del decanato, mis amigos y mi familia y, finalmente, decidí dar el paso de afrontar un segundo mandato consecutivo. No es un cargo fácil, y la prueba está en que nadie más quiso presentarse como candidato.


¿Qué proyectos tiene sobre la mesa de cara al nuevo periodo?
Mi planteamiento pasa por ampliar la actividad del centro en varios sentidos. Nuestra facultad tiene la peculiaridad de contar con una clínica muy potente, que hace muchas cosas, pero que tiene una estructura que debe modernizarse. En el mandato anterior hemos conseguido hacer una clínica realmente integrada, es decir, todos los pacientes se ven de manera integral. Es un cambio muy importante de cara a la atención sanitaria, pero no tiene efectos prácticos en cuanto a los horarios de atención o los días de apertura.
Ahora, lo que planteamos es que debemos ampliar los horarios de la clínica, porque sólo abrimos por la mañana y no todos los días de la semana; asimismo, no es sostenible cerrar casi un mes en Navidad y tres meses en verano. Esto no puede seguir así porque dejas de ser competitivo.
Este planteamiento es mío como decano, pero también es una reclamación que nos llega desde las instancias rectoras.
Esta visión es interesante en el plano económico, pero sobre todo lo es para la docencia, porque lo que está claro es que los alumnos necesitan pacientes para poder aprender y si no eres competitivo los pacientes dejan de confiar en ti.

¿Faltan pacientes?
Empieza a notarse y eso no podemos permitírnoslo como centro docente. Hay mucha más oferta de clínicas, tanto universitarias como de otro tipo, y el paciente va allí donde se le ofrece un mejor servicio.

¿Cómo se plantea gestionar esa ampliación del horario?
Primero hay que convencer y luego se harán los esquemas. No es complicado hacer entender este planteamiento porque todos vemos que la clínica necesita otra estructura.
Concretar los detalles será algo más complejo, pero debemos tener en mente un escenario ideal: el proyecto es la apertura de la clínica por la mañana y por la tarde y también durante los periodos de vacaciones lectivas. No podemos seguir abriendo sólo 30 semanas al año, porque dejamos a los pacientes sin atender durante 22 semanas.

¿Qué más proyectos se han elaborado?
Además de lo concerniente a la clínica, tenemos previsto aumentar el número de titulaciones. En una facultad universitaria también se pueden impartir titulaciones que no sean universitarias y, por lo tanto, planteo que se considere integrar los ciclos formativos de Higiene Bucodental, Auxiliar de Clínica o Prótesis Dental. Esto ya se hace en otros sitios y sería muy positivo, porque nos permitiría crecer en cuanto a profesores y alumnos. Pero más allá del crecimiento, lo más importante es que tanto los alumnos de Odontología como los de los nuevos títulos trabajarían en un entorno real, porque colaborarían como un equipo. Ninguno de ellos trabaja solo, a su alrededor tienen a un dentista, un auxiliar, un higienista o un protésico, y sería muy bueno que eso se reflejara en los periodos formativos.

¿Cómo se llevaría a la práctica este incremento de titulaciones?
En el plano organizativo evidentemente se requerirán ajustes, pero se puede llevar a término si todos colaboramos debidamente. Por ejemplo, si ampliamos el horario de clínica a mañana y tarde, desdoblamos la carga docente y podemos optimizar los espacios y los recursos.
Este incremento de titulaciones exige el compromiso de mucha gente. En este sentido, estamos hablándolo ya con el rectorado para colaborar en la implementación de estas nuevas titulaciones, porque la universidad debe ser quien las avale.

Económicamente, ¿qué repercusión tendrá ofrecer otras titulaciones no universitarias?
Habrá más ingresos por matrículas, pero hay que dejar claro que la universidad no vive de éstas, sino que cuesta dinero al Estado. Sí es cierto que la clínica podrá ser más productiva, pero también necesitaremos más profesores, lo que nos permitirá ser más flexibles para hacer más cosas. Pero el beneficio mayor no es económico sino docente, porque el hecho de que un alumno de Odontología pueda aprender a hacer sus primeros casos colaborando con un auxiliar, un higienista y un protésico al lado es básico para todos ellos.

Tener una clínica más activa, con más horario, también requiere la implicación de los profesores. ¿Cómo les va a afectar en cuanto a su dedicación a la docencia?
Tener una clínica universitaria abierta más tiempo puede implicar que algunos profesores, no todos, tengan que cambiar o adaptar sus horarios, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de los profesores que imparten clínica en este centro tienen contratos de dos o tres días a la semana, por lo que les queda tiempo para otras ocupaciones. Quizá dentro de un año tengan que dedicar una tarde a la universidad algunos de ellos, pero no creo que esto conlleve grandes dificultades, sobre todo si lo hacemos con tiempo y con un esquema sensato de horarios. Es probable que haya algún inconveniente, pero no creo que surjan problemas insalvables.

¿Estos proyectos conllevan la modernización del centro en cuanto a su oferta y estructura?
La Facultad de Odontología de la Universidad Complutense tiene una gran tradición de más de 60 años y un gran prestigio, pero si no se renueva y se adapta a los cambios podemos caer en la irrelevancia. Creo que es bueno que entre aire nuevo y que se afronten cambios beneficiosos para todos.
Hasta ahora no sentíamos la necesidad de introducir grandes reformas, pero la realidad se acaba imponiendo en todas las circunstancias de la vida. No es justificable que noso­tros no tengamos horario de tarde cuando vemos que los pacientes buscan otras clínicas que sí lo ofrecen. Además, nuestra obligación como responsables del centro es adelantarlos a los problemas y plantearnos lo que puede pasar dentro de cinco o diez años.
Evidentemente, es necesario que los cambios estén consensuados con todos, pero sobre todo me interesan los profesionales jóvenes, aquellos que ya trabajan en la facultad y muy probablemente lo hagan en los próximos 20 o 30 años. Yo deseo incrementar su involucración, porque si bien la experiencia puede ser muy positiva para gestionar, no debe ser lo único.

¿Cómo le gustaría dejar la Facultad cuando termine este segundo mandato?
Mucho más preparada para el futuro, con más titulaciones, más profesores, más personal y más horarios. Nuestra Facultad de Odontología debería evolucionar para ser más intensa y más extensa. No todo podrá estar hecho dentro de uno o dos años, pero sí hay que dar los pasos para que los cambios se introduzcan.

¿Se esperan novedades dentro del plan de estudios de Odontología?
Ya estamos trabajando en ello porque todos los planes de estudio son imperfectos. Lo primero que estamos haciendo, y ya estamos a punto de terminar, es hacer un diagnóstico de los problemas detectados en el actual plan. Luego vendrá la fase de proponer soluciones. Para revisar el plan de estudios hemos hecho un grupo de trabajo muy bueno con alumnos y profesores de todos los Departamentos, porque queremos que el cambio se haga de abajo arriba.
Hemos visto que nuestro plan de estudios actual tiene algunas superposiciones, como pasa en los planes de estudio de cualquier titulación. Eso no tiene porqué ser malo porque se pueden introducir diferentes puntos de vista, pero debemos asegurarnos de que eso es así. Hemos detectado también alguna ausencia de algún aspecto que debería incluirse.
Asimismo, es cierto que cuando se hizo el grado traspusimos muchas cosas de la licenciatura y quizá haya algo que cambiar; por ejemplo, estamos viendo que la parte médica podría estar algo sobredimensionada.
No obstante, de entrada el plan de estudios que está publicado en el Boletín Oficial del Estado seguirá igual, porque podemos introducir muchas mejoras sin tocarlo. Ahora bien, si tenemos que modificar el plan que está en el BOE lo plantearemos, pero esta será una modificación de otro tipo.


¿Los alumnos harán más tratamientos con la modificación del plan de estudios?
Es una reivindicación clásica del alumnado y lo cierto es que hay algunos tratamientos que no se dan en toda su complejidad. La ampliación de los tratamientos se facilitaría, sin duda, con el incremento de los horarios de la clínica, porque a veces no se hacen, por ejemplo, las suficientes cirugías porque no hay pacientes para ello.

El último ranking QS situaba a la Facultad de Odontología de la UCM como la primera de las españolas y en el puesto 33 en el ámbito mundial. ¿Qué se puede hacer para subir posiciones?
Este ranking nos situó en el puesto 40 en 2015 y en 2016 pasamos a la posición 33. Somos la única facultad de Odontología española entre las 50 primeras y la decimosegunda de Europa. No obstante, todos los rankings hay que entenderlos en su justa medida. Nos gusta aparecer en ese ranking porque supone un reconocimiento, pero nuestra guerra no está en mejorar nuestra posición de un año para otro.
El feed-back de nuestras decisiones lo medimos de otra manera. Nuestro tamaño es relativamente pequeño y hay mucha cercanía entre los profesores y los alumnos. Esto hace que percibamos los problemas y la respuesta a nuestras decisiones de manera casi inmediata: cuando un estudiante o un profesor ven algo que está mal o se puede mejorar nos lo dice sin rodeos. Aquí las soluciones están muy cerca de los problemas.

¿Se esperan mejoras en la parte de posgrados en estos próximos cuatro años?
Seguramente algún cambio tenga que introducirse, porque la Odontología está evolucionando constantemente. Hoy tenemos cuatro tipos de posgrados: el doctorado, el Máster Oficial de Ciencias Odontológicas, los programas de formación continua y los títulos propios.
El doctorado está teniendo un exceso de demanda porque es muy buen programa, con buenos directores y buena investigación, y vienen profesionales de todo el mundo a cursarlo. Estamos siendo muy rigurosos en todos los pasos para su obtención, porque estamos convencidos de que eso mejora el resultado final.
Por su parte, el Máster Oficial de Ciencias Odontológicas es único en España porque está orientado estrictamente a la investigación y tiene mucho éxito, ya que en un año enseñamos un mínimo para comenzar a investigar. Hay muchos alumnos de otros países que vienen a la Complutense a hacer su doctorado y detectamos que no todos saben investigar suficientemente, así que les obligamos a que hagan una parte del máster. En cuanto a los títulos propios de nuestro centro, éstos son, sin duda, de los mejores de España.
Finalmente, la formación continua está manteniendo un nivel estupendo. Son cursos muy clínicos y muy ágiles, y siempre están proponiéndose nuevos.

En diferentes estamentos profesionales se habla de regular la formación continua. ¿Cuál es su posición al respecto?
Se habla de ello, pero todavía no hay nada claro. Bajo mi punto de vista, todo lo que sea ordenar las enseñanzas es bueno. Noso­tros damos una formación continua que consideramos que es de un gran nivel. Si alguna vez llega algún sistema de acreditación o validación estaremos dentro sin dudarlo. Lo que no puede ser es la oferta masiva que hay actualmente. Fuera de aquí hay excelentes cursos, no tengo ninguna duda, pero igualmente estoy convencido de que no todos tienen la calidad que sería deseable.

En mayo el rectorado de la Complutense propuso la unificación de diferentes titulaciones, incluyendo entonces la Odontología dentro de una posible Facultad de Ciencias de la Salud. Sin embargo, recientemente esta titulación ha quedado excluida de ese plan de reestructuración. ¿Cómo se ha vivido este proceso?
En mayo se propusieron unas medidas que es cierto que fueron muy contestadas a muchos niveles. Ahora se ha hecho una nueva propuesta desde el rectorado, en la cual ya se han eliminado algunos aspectos. Entre las novedades está que la Facultad de Odontología no se integra con otras en un gran centro de Ciencias de la Salud. En todos los foros he dicho que no es bueno hacer esto porque alejar los problemas de las soluciones es un error. En este centro funcionamos bien porque tenemos un tamaño ajustado y solucionamos los problemas de manera inmediata y eficaz.

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