• Presidente de la European Academy of Craniomandibular Disorders (EACD)

Doctor Eduardo Vázquez Delgado

  • 03 de Feb, 2017

¿Qué representa para un profesional experto en dolor orofacial ser nombrado presidente de la EACD?
Ser presidente de la EACD representa uno de los mayores logros profesionales dentro del campo de la disfunción craneomandibular (DCM) y el dolor orofacial (DO). La EACD es una sociedad científica con un gran reconocimiento internacional y es la punta de lanza, junto con la American Academy of Orofacial Pain (AAOP), de esta especialidad. Muchos de los mejores especialistas en disfunción craneomandibular y dolor orofacial del mundo son miembros de la EACD y es, por lo tanto, un honor el que me hayan escogido para representarles durante mi mandato.

¿Qué se puede hacer desde este organismo europeo para divulgar la ciencia existente en este ámbito?
La EACD hace una labor muy extensa de divulgación de los conocimientos científicos actuales en este campo a través de su Reunión Científica Anual y de su participación en el sostenimiento económico y científico del Journal of Oral and Facial Pain and Headache (antes Journal of Orofacial Pain) que, como muchos profesionales de la odontología saben, es la revista científica de referencia en el campo de la disfunción craneomandibular y el dolor orofacial. El Journal of Oral and Facial Pain and Headache es, por lo tanto, la revista de divulgación científica de la EACD.
Asimismo, la EACD tiene representación en distintos organismos internacionales en el campo del dolor orofacial a través de algunos de sus afiliados, lo que la hace directamente partícipe de la evolución científica de esta especialidad. Por ejemplo, una selección de destacados miembros de la EACD ha participado de forma activa en la elaboración de los últimos criterios diagnósticos en disfunción craneomandibular del International RDC-TMD Consortium, un grupo de trabajo auspiciado por la International Association of Dental Research (IADR) y que tiene como fin la elaboración de criterios diagnósticos en disfunción craneomandibular basados en la evidencia científica.


¿Cuáles son los objetivos fundamentales de su mandato?
La EACD está actualmente en un proceso de transformación interna con el fin de conseguir un funcionamiento más dinámico y efectivo. Con esta meta, durante mi mandato se va a proceder a una profunda remodelación de los estatutos de la sociedad. Esto es una tarea ingente, ya que al ser la EACD una sociedad científica de ámbito europeo todos los cambios que se realicen respecto al funcionamiento interno de la misma deben contar con el beneplácito de las distintas sensibilidades (almas) que dan forma a la sociedad. La mentalidad de una persona del norte de Europa no es igual que la de una del sur. Asimismo, durante mi mandato deben quedar asentadas las bases para la organización en 2018 del International Congress in Orofacial Pain and Temporomandibular Disorders (ICOT), la reunión mundial de nuestra especialidad, que se celebra cada cuatro años y cuya responsabilidad organizativa recae en esta ocasión sobre la EACD.


Usted ha sido también presidente de la SEDCYDO desde 2013 hasta el pasado año. ¿Cómo definiría la atención odontológica especializada en dolor orofacial que se practica en nuestro país? ¿Entienden los profesionales de la Odontología que esta materia va más allá de la ATM?
La atención odontológica especializada en dolor orofacial es aún escasa en nuestro país. Como consecuencia de ello, un gran número de pacientes (los casos más complejos normalmente) tiene que visitar de media a más de cinco facultativos y tarda varios años en encontrar una solución a su problema. Por este motivo, es indispensable que los programas académicos universitarios contemplen una formación más sólida y amplia sobre el diagnóstico y el tratamiento de estas patologías, ya que el número de horas lectivas que se dedican actualmente a este tema en la mayoría de las Facultades de Odontología de España es muy limitado.
Hay que educar al odontólogo no especialista en dolor orofacial desde la base. Esta formación, no obstante, debe basarse, como cualquier otra, en la evidencia científica, siguiendo por lo tanto los criterios de las entidades científicas más relevantes en el mundo en este campo, como son la EACD y la AAOP. En la actualidad, esto implica que la formación se debe desarrollar con un enfoque multidisciplinar y biopsicosocial en el diagnóstico y el tratamiento de estos pacientes, que por desgracia está muy alejado de los contenidos “oclusodoncistas” que todavía se imparten en algunas universidades e instituciones del ámbito odontológico en España.
La patología de la ATM es únicamente una pequeña parte de la patología que manejan los especialistas en dolor orofacial. Hoy en día, es necesario tener una visión mucho más amplia del problema. En el diagnóstico diferencial del dolor craneofacial deben tenerse en cuenta otros muchos cuadros clínicos, como las cefaleas neurovasculares o las neuropatías trigeminales, por poner sólo dos ejemplos. La mayoría de los fracasos terapéuticos se deben a un incorrecto diagnóstico del cuadro de dolor orofacial del paciente.


¿De qué depende su evolución clínica, es decir, que más doctores se formen y cubran las necesidades de sus pacientes en este ámbito?

Creo esencial la creación de una especialidad en disfunción craneomandibular y dolor orofacial, pero desarrollada desde el marco universitario. La creación de posgrados universitarios en esta especialidad es fundamental, ya que existe muy poca formación posgraduada en España en el campo del dolor orofacial.
A título personal, me he incorporado recientemente al equipo docente de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) como jefe del Departamento de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial. Nuestro objetivo es iniciar un Máster Universitario en Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial a través de una residencia universitaria a tiempo completo y de primer nivel académico. Desde mi punto de vista, la dedicación a tiempo completo, en caso de ser posible, favorece el aprendizaje de cualquier materia por parte del alumno. No existe actualmente ningún posgrado universitario en disfunción craneomandibular y dolor orofacial de estas características en España. Mi intención y la del resto del equipo docente de la UIC es subsanar esta carencia.

Usted se formó en dolor orofacial en la Universidad de Kentucky (EEUU), pero desde 2003 ejerce en España y combina práctica con docencia. ¿De qué manera un joven odontólogo puede formarse adecuadamente en esta materia? ¿Es conveniente salir fuera?
La mejor manera de formarse adecuadamente en esta materia es a través de un máster universitario a tiempo completo en disfunción craneomandibular y dolor orofacial. No obstante, existen también alternativas de formación posgraduada a tiempo parcial para aquellas personas que, por distintos motivos, no puedan realizar una formación a tiempo completo. En España existe formación posgraduada de calidad en este ámbito.
No obstante, ante la enorme oferta de cursos y posgrados que hay en nuestro país, es importante que la persona interesada en formarse en esta especialidad valore correctamente si los contenidos de un determinado curso o posgrado siguen las directrices de las sociedades científicas más importantes en esta disciplina (EACD y AAOP). Como ya he mencionado, esto implica un enfoque multidisciplinar y biopsicosocial en el diagnóstico y el tratamiento de estos pacientes.
Los posgrados con un enfoque eminentemente oclusal están alejados de los contenidos que se imparten en la inmensa mayoría (por no decir todos) de los posgrados universitarios de referencia, de Estados Unidos y del resto de Europa, en disfunción craneomandibular y dolor orofacial. Con esto no quiero decir que el análisis de la oclusión de los pacientes no sea importante, nada más lejos de la realidad, pero hoy en día sabemos que existen otros muchos factores (muchos de ellos más importantes) en el desarrollo de estas patologías. Esto implica por lo tanto, en un altísimo porcentaje de casos, un enfoque no oclusal en el diagnóstico y el tratamiento de estos pacientes.
Sabemos que en el tratamiento del dolor orofacial también intervienen fisioterapeutas o incluso psicólogos. ¿Quién debe coordinar estos equipos multidisciplinares y cómo interviene cada uno de los agentes?
El diagnóstico y tratamiento de la disfunción craneomandibular y el dolor orofacial debe ser multidisciplinar en un gran porcentaje de casos. Esto se vuelve prácticamente obligatorio en cuadros complejos de dolor orofacial crónico. Por lo tanto, es indispensable la colaboración entre distintos especialistas (odontólogo especialista, fisioterapeuta, psicólogo, médico de medicina interna) para poder proporcionar al paciente el mejor plan de tratamiento posible. No obstante, debe haber una persona dentro de este grupo de especialistas que coordine el tratamiento. A este respecto, creo que el odontólogo especialista posee, por su formación académica, una visión global única en esta disciplina que le convierte en el especialista de referencia para el manejo de estos pacientes. Así ocurre en la mayoría de los países del mundo.
Las sociedades de referencia en el campo de la disfunción craneomandibular y el dolor orofacial, como la EACD y la AAOP, son entidades científicas de ámbito odontológico. Asimismo, la mayoría de los mejores especialistas del mundo en este campo son odontólogos.

¿Existe un paciente tipo de dolor orofacial? ¿Se están incrementando los tratamientos en los últimos tiempos?
No existe un paciente tipo como tal. No obstante, hay patologías que son más prevalentes que otras. El dolor muscular craneomandibular y cervical, por ejemplo, es mucho más frecuente que las neuropatías trigeminales. Es importante mencionar que existen, según las distintas clasificaciones, entre siete y ocho tipos distintos de cuadros musculares dolorosos en la zona craneofacial y cervical. Todos estos cuadros se tratan de forma distinta y es, por lo tanto, fundamental poseer un extenso conocimiento en diagnóstico diferencial para el manejo de este tipo de pacientes. Igualmente, es importante mencionar que las mujeres padecen disfunción craneomandibular y dolor orofacial con más frecuencia que los hombres. Esto se debe, entre otras muchas razones, a diferencias demostradas en el ámbito genético y neuroendocrino entre hombres y mujeres, lo que hace a estas últimas más propensas a padecer este tipo de patologías. Es un hecho que constato día tras día, ya que la mayoría de los pacientes que atiendo en mi clínica son mujeres. Finalmente, quiero señalar que durante los últimos años hemos observado un incremento muy considerable de neuropatías trigeminales postraumáticas co­mo consecuencia de procedimientos quirúrgicos en el área orofacial. Un gran porcentaje de estas neuropatías están causadas por la colocación incorrecta de implantes dentales. Es rara la semana que no veo diversos pacientes en mi clínica con cuadros clínicos de dolor orofacial debido a neuropatías por lesiones del nervio dentario inferior.
Este año los congresos de la EACD y de la SEDCYDO se realizarán de forma conjunta en Barcelona, del 28 al 30 de septiembre. Como presidente de este encuentro, ¿qué expectativas tiene depositadas en él?
Tenemos grandes expectativas. Nuestra intención es acercar el dolor orofacial al dentista general. Trataremos diferentes temas de la especialidad, como la farmacogenética, el bruxismo y los últimos avances en el diagnóstico del dolor orofacial, entre otros muchos. La mayoría de los ponentes son profesores universitarios extranjeros y puntales de esta especialidad en el mundo. También hemos seleccionado ponentes españoles que son referencia en sus respectivas especialidades. El programa académico que hemos confeccionado es de un alto nivel científico, con diferentes talleres para desa­rrollar temas concretos como la farmacogenética, la medicina oral del sueño o el uso de la toxina botulínica en el manejo de pacientes con dolor orofacial. Queremos desarrollar temáticas de un nivel científico avanzado, pero desde un punto de vista práctico en el campo clínico para acercarlas al odontólogo general. Por ejemplo, el doctor Dominik Ettlin, de la Universidad de Zurich, explicará el papel del odontólogo en el diagnóstico y el tratamiento de las cefaleas. También tendremos un fisioterapeuta de primer nivel, como es el doctor César Fernández de las Peñas, que hablará de los dolores de origen cervical que se manifiestan en la zona orofacial y explicará cómo realizar el cribaje del dolor orofacial de este tipo de pacientes. En resumidas cuentas, pretendemos organizar una reunión de alto nivel científico pero con un enfoque práctico y útil para el dentista general. Como ya he mencionado, nuestra intención es acercar el dolor orofacial al dentista general; de hecho, ése es el titulo del congreso: “Approaching Orofacial Pain to the General Dentist”.

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